domingo, 30 de diciembre de 2012

2013 ¿Año gafe? o ¿El año del cambio hacia lo positivo?


Como casi todo el mundo hace por estas fechas, llega el momento de plantearse los nuevos propósitos para el nuevo año. Siendo una tradición, está claro que no hay que buscarle el sentido, se hace por tradición y se incumple por tradición. 

Dejando de lado los ya típicos "dejar de fumar" o "ir al gimnasio" quizás habría que darle una vuelta de tuerca y en lugar de plantearse hábitos para modificar, lo suyo seria escribir o meditar sobre todo lo que nos ha pasado durante el año y lo que hemos aprendido, para que en el nuevo año no volvamos a cometer los mismos errores. Es probable que esto sea mucho más valido y útil que proponerse metas que no vamos a cumplir.

Así que allá vamos:

El toro se coge por los cuernos. Nunca por la cola.

Las palabras se las lleva el tiempo, TODO por escrito y firmado por favor.

Desconfía de lo que aparentemente parece perfecto.

No te fíes de nadie, ni siquiera de tu padre.

Cuanto más alta es la subida, más alta será la caída.

No siempre que te lo merezcas recibirás lo que te mereces.

Pero si trabajas duro puede y sólo puede que un día lo recibas.

Por ello no hay que perder la esperanza y seguir al pie del cañón.

El pasado nunca volverá, jamás, nunca, métetelo en la cabeza.

El futuro no lo conozco.

El presente es el que importa.

Cuidado con lo que aspiras puede no hacerse realidad nunca.

Cuidado con lo que deseas porque puede hacerse realidad.

Sea como sea, sé cómo tú eres, es muy cansado y frustrante estar actuando todo el tiempo, además de ser casi imposible.

En boca cerrada no entran moscas.

Perdona, pero nunca olvides.

Y recuerda quien no conoce su historia está condenado a repetirla.

¡Feliz año 2013 a todos!

viernes, 16 de noviembre de 2012

Corazón Made in...


Reconozco que ante la lluvia de acontecimientos que han ido sucediendo, se me ha ido acumulando la tarea y al final he decidido hacer un popurrí de todo aquello que ha impactado en mi cabeza.

En ocasiones cuando acudo a un centro comercial o tienda de barrio y veo unos zapatos que me gustan, suelo mirar dos cosas, una el precio y dos la procedencia de los zapatos. Cuando es un made in Spain, comprendo que los zapatos cuesten un ojo de la cara, porque producir en nuestro país es caro de narices, aunque también es cierto que la calidad se nota y mucho. Cuando veo made in Taiwán, China, Camboya etc... Si el precio no lo considero adecuado a mi bolsillo lo dejo tal cual en su sitio y sigo buscando. Si el precio me parece razonable a su calidad y comodidad, entonces lo compro. 

Lo curioso del tema, es que hay gente que hace esto mismo con las personas. Si viene un japonés, alemán, americano, noruego a ofrecerse como trabajador a un país extranjero por lo general, aunque depende del país, tiene muchas y buenas posibilidades de encontrar un puesto de trabajo. Pero si se trata de un español, italiano, griego o portugués. La cosa ya cambia. ¿Somos ciudadanos de segunda? por supuesto, los PIGS ya tenemos marca y todo, fácilmente reconocible. Pero qué pasa cuando no vienen a pedir trabajo, sino que son donantes de órganos. Ah no, aquí también hay gente que pone pegas, hay a quién no le gustaría nada que un colombiano hubiera donado su corazón para salvar su vida. Aquí mejor el producto español, bueno y si ha sido un asesino ya ni se te ocurra, no vaya a ser que se me pegue algo, que no está demostrado científicamente pero mira que si me pasa, eso es como la ouija, yo no creo, pero por si acaso no juego, a ver si se me va a aparecer Hitler y me va a estar pegando palos cada vez que me coma un kebap. 



Pero bueno ahí no queda la cosa, hay personas a las que les parece un insulto que les relacionen con los españoles, y no hablo de países lejanos, no, no, es nuestro pueblo primo hermano Cataluña, que ya se ha hecho mayor y quiere independizarse, pero como los jóvenes de hoy en día, que no son listos ni nada, ¡mamá me independizo pero me sigues pagando el móvil, la paga mensual y me voy comer todos los días a casa! y me lavas la ropa también que yo no me aclaro con la lavadora y me das unos Tupper... y qué mas!

 Pero bueno, si es que el tema económico siempre pesa, que se lo digan a los encargados y responsables del Madrid Arena, que bueno sí, caber no caben, pero y la pasta que me voy a embolsar qué, eso cuenta y mucho. Que ahora resulta que los medios no paran de meter informaciones sobre el tema cuando yo llevo viendo como nos meten en latas de sardinas desde que cumplí los 16 años, pero claro hasta que no fallecen personas no se toman medidas, porque la pasta es la pasta. Que esa es otra, qué pesados, cuando encuentras un tema con filón mediático le dan un bombo impresionante y como muy bien ha dicho un señor periodista del programa de Susana Griso, cuántos asesinatos se cometerán que no salen por televisión y que nadie se entera, ni por supuesto los políticos llaman a las víctimas (refiriéndose al caso de los niños de Córdoba). Yo ya estoy esperando que Tele 5 ponga en marcha un telefilme sobre el caso.
Cuántos pobres ciudadanos han tenido que quitarse la vida para que el gobierno tome medidas contra los desahucios. ¿Qué pasa que hasta que el lobo no enseña los dientes no echamos a correr o qué? pues va a ser que no.

Y aquí es dónde yo me pregunto ¿vale la pena salir a la calle a luchar por nuestros intereses? ¿Es bueno o malo para el país convocar una huelga general cuando el país está en la ruina? ¿Echarán a Mariló Montero de Tve? todas estas preguntas me quedan sin responder, no sé la respuesta pero lo que si sé es que solamente los pesados consiguen algo en esta vida, habrá que ser pesados y seguir intentándolo, lo que ya no me gusta nada es que haya quien tenga que pagar con su vida para conseguir que se cambien las cosas.


viernes, 19 de octubre de 2012

No cambies nunca

Eso escribían nuestros amigos y compañeros en el álbum o la agenda del colegio e incluso en muchas felicitaciones de cumpleaños "No cambies nunca", tus padres también te lo decían pero modificado” no  crezcas nunca" "quédate así, como eres ahora" si pudiera detener el tiempo lo haría, pero no puedo y desde luego no lo pararía ahora, ahora no. Lo hubiese parado hace unos años pero ahora no, al contrario quiero que pase rápido. Claro que nunca nada es tan fácil, seguro que si lo hubiera parado en su momento me estaría arrepintiendo y si pasase muy deprisa también pensaría que debería ir más despacio.

¿Te has quedado alguna vez parado en medio de la calle? sin pensar, sólo observando, has visto a la gente pasar y te has imaginado cómo será cada una de sus vidas, si serán felices, si tendrán suerte o no, si estarán enamorados o no. Yo sí. El por qué, carece de importancia. Es como los actores que cuando les preguntan sobre su profesión dicen que lo que más les gusta es interpretar la vida de otras personas. Personas que no conocen, personas que nunca llegarían a ser si no fuera por su trabajo. 

Quizás ahí reside el por qué. Una sola vida vivida por una sola persona a veces puede resultar aburrida. Sin embargo si supiésemos que después de esta vida hubiera otra en la que fuéramos totalmente diferentes a como somos ahora, quizás y sólo quizás la cosa se pondría un poco más interesante. Aunque también puede ser que las expectativas fuesen tan altas que después nos deprimiríamos. Eso también pasa ahora. Las perspectivas eran tan altas, el listón estaba por las nubes y cuando hemos pasado por la pasarela de luces y sombras y el humo nos ha dejado ver, lo que hemos visto nos ha decepcionado. Es igual que cuando ves el making-off de una película. Piensas, en serio estaban en una piscina en vez de en mitad del mar con una pared verde para luego colocar una ola gigante hecha por ordenador. O peor, cuando lees el libro y después ves la película ¡qué decepción! en mi cabeza todo era mucho más interesante.

Pues eso es la vida, simple y llana, luego viene cuando nosotros le ponemos la música, los efectos especiales, el drama, la acción, la risa, los sueños, las ilusiones, la letra de canciones, las películas, los relatos cortos y largos, el amor, la esperanza. Entonces así, adornada, es cuando merece la pena vivirla. Ahora si permitís un consejo, más vale que le pongáis una banda sonora adecuada por que si no, los efectos que se produzcan pueden ser letales para el alma.






lunes, 17 de septiembre de 2012

Islas Diómedes

Era un día entre semana, cuando exhausta de apretar el botón de cambio de canal del mando de la tele, decidí poner la 2 de TVE. La verdad es que es el canal más visto por toda la ciudadanía española y no sé cómo no se me ocurrió  ponerlo antes, simplemente por probar, a ver qué pasaba.

Pude comprobar, que estaban hablando de un lugar llamado Diómedes, al parecer el último lugar del mundo habitado por seres humanos. Una isla entre Alaska y Rusia, donde sus habitantes son, probablemente, los últimos esquimales vivientes.

El hecho de que lo catalogasen en el documental, como el último lugar de la tierra habitado por humanos, me resultó lo suficientemente interesante como para seguir viéndolo, eso y sus temperaturas, 20º grados bajo cero en el pueblo y acercándose a la costa, la sensación térmica oscilaba entre unos 60º grados bajo cero. Los hombres que rodaban el documental, tenían unos 15 minutos antes de que la cámara de video se congelase, tampoco ellos podían estar más de ese tiempo fuera por que corrían el riesgo de quedar también congelados. 

El pueblo cuenta con un colegio, un pequeño ayuntamiento, y un mini hospital. Cualquiera que visite  la isla o quiera salir de ella, sólo puede hacerlo en helicóptero. 

Me llamaron la atención, un par de frases que se dijeron en el programa. Una de ellas, es que hasta en el último rincón del mundo hay un niño jugando y la otra, que los habitantes de Diómedes vivían dándole la espalda al mundo.

Aquello me fascinó.

Sin embargo, uno de los hombres del poblado, admitió que sus hijas no seguirían toda su vida viviendo allí, porque saldrían fuera de la isla para ir a la Universidad. Otro hombre entrevistado en el documental, dijo que en cuanto el colegio cerrase, Diómedes iría poco a poco apagándose, hasta su desaparición. Y todos hablaban del cambio climático, del poco hielo y peces que quedaban, en comparación con los últimos diez años.



Entre vivir de espaldas al mundo y luchar por cambiarlo, hay un gran trecho. Mucho más amplio que entre estas islas, alejadas de todo. Pero como bien dijo ayer un señor muy sensato ¡Si somos millones los que damos un paso daremos un gran salto!

viernes, 27 de julio de 2012

Cursos de Formación

Cada vez que acudo a un curso de formación me doy cuenta de algo muy importante. Los cursos de Formación no son sólo para formarse. Puede que esto parezca una obviedad, pero no lo es en absoluto. Desde que dejé la Universidad, he echado en falta ese sentimiento de ilusión, sorpresa e imaginación. Cuando acudes a un curso, tu mente empieza a maquinar, comienzas a soñar e imaginar que todo es posible, que puedes llegar a alcanzar aquello que una vez pensaste pero que dejaste de lado porque te ofrecieron un trabajo, un viaje, una cena o vete tú a saber qué. 

La cuestión es que los cursos de formación están ahí, la mayoría son gratis o no, o quizás el precio sea lo de menos, también puede ser que el coste sea llevadero o incluso muy llevadero. Cuando se puede costear con soltura debería ser casi obligatorio acudir, cuando quienes lo organizan además tienen una larga trayectoria, con más motivo, hay que acudir. ¿Sabéis por qué? porque la inyección de vitamina que te inyectan ¡es formidable!

Ya no oyes aquello de "es que está la cosa fatal" "¿ahora te vas a meter en un negocio?" "es que tengo miedo" "es que la suerte que ha tenido este o esta no es habitual" "hay que huir del país" etc.

Todo lo contrario, lo único que ves en los cursos de formación es a una gran cantidad de gente emocionada por encontrar un camino que les lleve hacia delante, no están en su casa llorando y lamentándose ¡están pensando en una nueva forma de ganarse o mejorar su vida! 



Francamente, estoy convencida de que no hay que callarse y aceptar todo tipo de injusticias como si nada sucediese, pero lo que tampoco creo que haya que hacer es llorar en un rincón a pleno pulmón esperando a que un rayo de luz nos invada, porque eso no va a suceder.

Las crisis a parte de económicas son mentales, si todos saliésemos a la calle, con nuestra preparación, idiomas, másters y le diéramos libertad a nuestra mente conseguiríamos formas de ganarnos la vida sin dejar cantidades ingentes de dinero que no tenemos. Si dejásemos de pensar en el pasado y crear un nuevo futuro, si lo hiciésemos todos, la crisis desaparecería.

Por que como ha dicho Bere Casillas hoy, hay que salir de la "zona cómoda" hay que arriesgarse, ser valiente y trabajar muy duro. Ahora recuerdo la frase de mi madre cuando le pedía la paga "¿qué te crees que el dinero nos cae del cielo?" por supuesto que no, el dinero se suda, ¡vaya que sí!



 Para quien no conozca todavía a este hombre, "Bere Casillas" es un señor sastre de Granada que supo actualizarse y sin tener ni idea de Internet empezó colgando vídeo en Youtube sobre "cómo hacerse el nudo de una corbata" de ahí y resumiendo mucho, se hizo con todas las redes sociales e incluso Buenafuente le invitó a ir a su programa de televisión. Ya veis, simplemente porque un día se arriesgó a probar algo nuevo, diferente, algo que nunca hubiera echo antes de no ser porque su negocio, como muchos, cayó en picado por la crisis.

Desde luego lo que destaca de este emprendedor, es su actitud. Siempre lo he pensado, la actitud que tienes ante la vida es vital y dictará tu camino a seguir.

Quiero hacer un llamamiento a la "Juventud divino tesoro" ¡salgamos a comernos el mundo! tal y cómo lo pensabámos hacer cuando estabámos en la Universidad, ¡salgamos y trabajemos por conseguir el mundo que soñabámos!

miércoles, 27 de junio de 2012

¡Jack el ventrílocuo!

¡Vamos! ¡Sabemos que sabes quién es! ¡Dí un nombre! ¡Dí un nombre! ¡Jack! ¡Jack el ventrílocuo!

Broadway Danny Rose, es una película de Woody Allen, que como en su mayoría muestra las más divertidas y disparatadas escenas. En esta ocasión, Woody o más bien su personaje, es representante artístico de los más terribles y fracasados personajes. Un bailarín de claqué con una sola pierna, un ventrílocuo tartamudo, un loro que toca el piano.

Lo increíblemente divertido de esta y muchas de las películas de Woody Allen es que aunque su historia parezca ridícula, irreal, absurda e histriónica, yo siempre pienso que la vida real siempre supera a las películas de Woody Allen. Es cierto, nuestra vida diaria en la mayoría de ocasiones es ridícula, absurda, surrealista y sin sentido ninguno.

Lo bueno de las películas es que siempre aparece un fundido negro que indica el fin de la historia, pero la vida no, la vida es más larga y el final incierto.

Ayer, vi Midnight in Paris, también es de Woody Allen. Altamente recomendable. Trata de un matrimonio americano que viaja a París por trabajo con su hija y su futuro yerno. Además de lo indescriptible que puede llegar a ser París, la música es clave, el texto es prácticamente poesía y la historia es mágica.



Imagina que estás en París, tu vida parece encaminada hacia un fin, te casas. Eres escritor, quieres llegar a serlo de verdad, pero estas en el camino difícil, duro. Aún así es tu sueño y lo pretendes perseguir. Cuando parece que todo está escrito, que la vida es como es y que no puedes cambiarla, de madrugada aparece un coche de principios del siglo XX y en él va subido Ernest Hemingway. De pronto estás en los años 20, la edad de oro de la poesía, cultura, y sobre todo del arte en París. La ciudad donde todo aquel que se creía artista acudía sin dudar. Y allí te encuentras con Picasso, Dalí, Belmonte, Buñuel. Una delicia para todos los sentidos. Por la mañana vuelves a tu realidad, al año 2010. Pero cómo seguir tan tranquilamente si has pasado una noche en la corriente del surrealismo. Y vuelves a la noche siguiente, conversas sobre arte, moda, escritura, y de nuevo vuelves a tu vida con la sensación de que ese no es tu sitio. Pero siempre encuentras a alguien que le pasa lo mismo que a ti. Una chica que desearía vivir en la Belle Époque, en la época del Can Can, del espectáculo, con Toulouse Lautrec, los años locos, los del color, la belleza, lo estético. Y a su vez los de la Belle Époque piensan que el Renacimiento fue la era dorada y no la suya.

La moraleja es que siempre parece que cualquier tiempo pasado fue mejor que el actual. Aunque eso hoy en día no es muy difícil de pensar.























martes, 19 de junio de 2012

Que arregles la nevera.

 Este texto no es mío, pero como si lo fuera,no ha salido de mi cabeza al teclado pero ahí está, en mis pensamientos...

El blog del que he sacado el texto es http://nofuiyofueronlasdrogas.blogspot.com.es/2011/09/la-culpa-es-nuestra-por-creernos-las.html

La culpa es nuestra por creernos las películas. Pensar que la realidad siempre supera a la ficción. Creernos que las personas arriesgan. Que cambian. Que tienen sueños y van a por ellos. La realidad es distinta. No vivimos. No volamos. Respiramos automáticamente. Creemos que todo va a ser eterno. Que eso "no me va a pasar a mi" hasta que te pasa. Entonces es cuando empiezas a valorar. Y si dejas de mirar atrás puedes llegar hasta a ser feliz. Y serlo. Que no nos dejamos. Que no nos lo permitimos. Que no sabemos lo que es. Que la felicidad no es un estado. Que es una actitud. Que no vas a poder llegar a ella por tener más y más dinero. Más amigos. Más ropa. Más tiempo. Que nunca se tiene suficiente dinero. Ni suficiente ropa. Que no paramos de pedir. Y si algo nos sale, es que nos lo hemos ganado. Y si no, la culpa es de Dios o del destino o del maldito karma. Que no aprendemos. Que las piedras ya estaban en el camino antes de que pasásemos. Que no quisiste coger el otro camino porque se tardaba mas o porque era más aburrido. Y te permites quejarte. Que no leemos. Que leyendo se aprende. Que los errores pocas veces son originales. Que la literatura está por todas partes. Que cojas una agenda y vacíes tu cabeza. El teclado de un teléfono. El ordenador. Que intentes entenderte. Que investigues. Que descubras. Que vuelvas a fallar. Que no esperes a que alguien te quiera. Que te quieras tú. Que sonrías. Que no todo es tan malo. Que no te arrepientas de nada. Que explotes tu cabeza. Que la utilices. Viaja al pasado con ella. Vuelve a reír a carcajadas. Aunque te vuelva a doler. Pero no te estanques en él. Que cantes mientras cruzas la calle. Que dejes pasar el autobús.   Que sí, que ya lo sabemos. Que la realidad es más dura. Que tiene domingos. Y me da igual que estés solo o que no. A veces dos están más solos que uno. Aunque no se atrevan a verlo. Que los hombres somos animales de costumbres. Que preferimos pájaro en mano que salir a disparar. Que vamos de cuando en cuando al casino pero preferimos no apostar en nuestra vida. Que quien apuesta pierde. Que quien apuesta vive. Que no queremos vivir. Nos basta con existir.
Que suena la alarma de la nevera. Y la paras. Una y otra vez. En vez de desmontarla y comprobar qué pieza falta. Que no puedes vivir tu vida entorno a refranes. A filosofía fácil. A frases célebres. Tan planas que no pueden transmitir nada. Tan abiertas que no albergan misterio. Que pienses tú. Que mezcles letras. Que inventes palabras. Que pintes de colores. Que arregles la nevera. 

Que bajas a por el edredón en invierno. Y al llegar el verano piensas que no volverás a necesitarlo más. Como si ya siempre fuese a hacer calor. Pero que el invierno vuelve, idiota. Que vuelves al trastero. Que si necesitas algo no vas a dejar de necesitarlo por arte de magia. Que la magia está en la vida. Que en las cosas sólo saben hacerlo los magos. Y no son más que trucos. Que no nos vale el gris. Que no. Que se lo regalamos a los mediocres. Que el gris resulta de mezclar el blanco con el negro. Que no. Que no nos da la gana. Que sí o no. Que blanco o negro. Que ahora o nunca. Que no nos vale un "en otras circunstancias". Que no queremos un "nunca digas nunca" Que no busques explicaciones complejas.Que la respuesta siempre es 'not enough'. Aunque la adornes con flores. Aunque la veas claramente en los demás y en tu vida admitas matices.  Que se vive rápido. Que se piensa poco. Que nos conformamos. ¿Tienes miedo? Miedica. El mundo no se ha diseñado para ti. Te mereces ser coprotagonista. Y me estoy pasando. Espectador. Que no somos animales. Que somos personas. Aunque unos lo sean más que otros. Que no te dejes llevar por los instintos siempre. Que te diferencies de tu perro. Aunque sea por un dia.  Que el diente por diente no está de moda. Que no te va a sentar mejor la venganza. Que no dejes que te engañen. Que te rías con tus ideas malignas. Y estúpidas. Que imagines lo que pasaría. Que te rias. Que lo que importa es que sonrías. Que seas feliz porque sonries. Aunque no te sonrían de vuelta.

miércoles, 30 de mayo de 2012

La figura del Freelance

Para quién todavía no lo sepa, un freelance es un trabajador que la empresa no quiere incluir en su plantilla por suponerle un gasto excesivo: darle de alta en la seguridad social, contratación, vacaciones etc. De esta manera puede disponer de esta persona cuando lo necesite pero por mucho menos dinero. Trabajas como si estuvieras en la oficina pero tu oficina es tu casa, un pequeño despacho que te has acomodado para poder mandar mails, diseñar campañas, redactar notas de prensa, realizar acciones comerciales y un largo etc.

Una vez más debido a la situación actual cada vez más observamos en la calle gente que cuando le preguntas si trabaja ellos te responden: soy freelance. Esta respuesta no siempre es entendida por el otro interlocutor de modo que por no explicarle lo que dice el texto arriba, dices "Trabajo por mi cuenta" pero entonces el interlocutor sigue preguntando ¡ah! ¿Eres autónomo? en ese momento quisieras ser sincero y responder que no, que lo que suelen pagarte es menos de lo que cuesta hacerse autónomo por tanto y sin entrar en detalles sólo respondes "algo parecido".

Maneras de buscarse la vida siempre ha habido muchas que se lo digan a los brasileños que muchos de ellos viven de hacer pulseras o collares a los viandantes, que sea digno o no eso ya es otro cantar, en cualquier caso lo importante es "ganarse la vida como uno pueda".

Llegados a este punto, quizás sea mejor no buscarle los "tres pies al gato" y trabajar, trabajar mucho, aunque se gane poco. Por que siempre puede ser peor, se puede hacer el trabajo y después no cobrarlo porque la campaña no se va a hacer finalmente, porque el empresario ha perdido tu cuenta bancaria, porque no se acuerda de quién eres, porque lo que se habló no fue finalmente lo que se acordó y porque con tanto pillastre sabes que te la juegas mucho y lo mejor es ponerlo todo por escrito porque las "palabritas se las lleva el viento" pero claro esto tampoco es siempre fácil, hay algunos empresarios que tienen miedo a escribir letras juntas formando frases que finalmente acaben en una cifra numérica que algún día llegará a ser tu modesto sueldo ¡el pan de cada día señores! ¡ah pero esto es tan caro! ¿Pero esto no era gratis? Señor empresario cuando usted fue al concesionario a comprarse su Mercedes ¿le preguntó eso al vendedor? Esto vale lo que vale !oiga! y si no cómprese un Seat Ibiza que está muy bien también. Pero claro el empresario quiere un Mercedes a coste de un utilitario normal y corriente. Y la gasolina la querrá pagar también más barata ¿verdad? claro ahora entiendo como se ha forrado usted a costa de los ¡freelance!

Pero entonces te encuentras en una encrucijada y piensas que no debes devaluar tu trabajo, que esto es así ¡y punto! 

Finalmente acabas aceptando el trabajo por menos dinero que el que te corresponde porque ¡lo importante es trabajar! trabajar mucho aunque cobres poco ¡trabajar, trabajar y trabajar! ¿Quién pagará el alquiler? ¿la compra del Mercadona? ¿el viaje de fin de semana que harás en plan escapada rapidita este verano?

Y así tu sigues con tu modesto utilitario recorriendo la ciudad, haciendo llamadas a móviles, escribiendo, diseñando, planificando, comprando en el Lidl porque ya al Mercadona no llegas y el empresario pasa por tu lado con su Mercedes yendo a El Corte Inglés. Y en ese momento piensas que el ciclo de la vida es así que te ha tocado ser un pequeño antílope huyendo por la selva porque los leones van a por ti a comerte.

En este punto me acuerdo de dos pequeños roedores que cada noche planeaban cómo conquistar el mundo, dos ratoncitos que en cada capítulo fracasaban y al día siguiente volvían a empezar y comentaban ¿Qué haremos esta noche Cerebro? Lo que hacemos todas las noches Pinkie ¡tratar de conquistar el mundo!

lunes, 9 de enero de 2012

El fin del mundo

El 12 del 12 del 2012 se acabará el mundo según los Mayas.

Y digo yo, ¿y qué que se acabe el mundo? primero de todo, ¿hay algo que yo pueda hacer para evitar el declive de la humanidad y por consiguiente la desaparición del mundo actual tal y como lo conocemos? Pues no, evidentemente no. Además, qué hay de malo en desaparecer y extinguirse, los dinosaurios lo hicieron y vinimos nosotros junto con un montón de especies que después nosotros nos encargamos de extinguir y hacer desaparecer y entre tanto también nos dedicamos a esclavizar, asesinar y hacer desaparecer muchas otras especies de la raza humana como los indios, los negros, los árabes y las grandes multinacionales a los niños chinos y brasileños. A lo largo de los siglos, continuamos ejerciendo nuestro poder contra las clases más débiles para así poder conseguir el enriquecimiento de unos pocos países a costa de que miles de millones de personas sufriesen las consecuencias. 

Finalmente y resumiendo mucho, la riqueza fue poco a poco desapareciendo y la avaricia aumentando, llegando incluso al robo a mano armada entre los propios miembros de los países ricos, empobreciéndose así la sociedad del primer mundo. Ocasionando una terrible crisis mundial nunca antes vivida. Pero este hecho no detuvo el sentimiento de poder y avaricia  entre los más poderosos que siguieron estrujando a la sociedad y dejándola cada día más y más pobre. Hasta que llegado el fin del 2012 el mundo desapareció porque los Mayas lo dijeron. Y digo yo, ¿y qué que se acabe el mundo? quizás venga algo mejor...quizás vuelvan los dinosaurios y volvamos a empezar. O puede que bajen los extraterrestres de Plutón indignados por haberles quitado el título de planeta a su tierra. Nuestro error siempre ha sido creernos que la raza humana es superior a todas las demás porque poseemos inteligen, inteli, inttueui ¡JA!

La cuestión final de este artículo resulta ser una opinión más sobre este tema que está dando tanto que hablar. Por ejemplo, el diario online ABC afirma que eso del fin del mundo no es cierto, sino que más bien lo que sucede es que viene el Dios Bolon Yokte, que regresaría al término de una era y el comienzo de otra, según una nueva interpretación divulgada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).


Otros contenidos de opinión en la red apuntan que: el ciclo largo del calendario maya, dura 1.872.000 días -5.125 de nuestros años- y empezó el 11 de agosto de 3114 antes de Cristo, acabará y volverá a ponerse a cero el 21 de diciembre de 2012. 

Un dios que vuelve para eliminarnos a todos, un calendario que se pone a cero, un extraterrestre perdido, un loco en cueros diciendo que se acaba el mundo, Rajoy subiendo los impuestos y congelando los sueldos. Y digo yo, ¿y qué pasa si se acaba el mundo? bien está lo que bien acaba.

Menos mal que en Elle.es piensan en todo y nos han sacado una agenda para que podamos apuntar todas nuestras notas de aquí al fin del mundo, no sea que se te olvide y llegues tarde a la cita.